DIY. Cómo hacer una pasta de dientes casera blanqueadora y antiséptica

En el último post os prometí una receta para una pasta de dientes natural, blanqueadora y antiséptica. Antes de nada unos consejillos y os explico la receta. Para mantener nuestros dientes sanos, libres de caries y otros problemas dentarios, es tan importante un buen cepillado como una buena alimentación. El esmalte dental está formado principalmente por hidroxiapatita (fosfato de calcio), por lo que una alimentación rica en este mineral y en vitamina D para que se absorba bien el calcio, es imprescindible para tener unos dientes sanos. Alimentos ricos en calcio son las verduras de hoja verde, como las acelgas, la col rizada, frutos secos como las almendras o las semillas de sésamo.

En sí misma la composición de la pasta de dientes no es tan importante como lo es el método de cepillado en sí, los factores genéticos y el evitar alimentos refinados, los muy avinagrados, el azúcar blanco y el alcohol. Pero además, si echamos un vistazo a los ingredientes de una pasta de dientes veremos que la mayoría contienen algunos de estos componentes: lauril sulfato sódico, triclosan, flúor, derivados del petróleo o parabenes, que tienen una toxicidad demostrada a largo plazo, derivada de su uso crónico.

Hacer una pasta de dientes en casa es muy sencillo:

Material necesario:pasta-dientes-natural-ingredientes

  • Hojas de tomillo y romero.
  • 20 gr. de jengibre fresco.
  • 30 gr. de arcilla blanca de uso interno.
  • 1 gota de Aceite esencial de eucalipto, menta o hinojo (el que más nos guste).
  • 1 gr. de Bicarbonato sódico.
  • 10 gr. de Glicerina vegetal.
  • OPCIONAL: 3 gr. de Decyl glucoside (Detergente natural obtenido del aceite de coco. es totalmente biodegradable y aprobado por ECO-CERT para su uso en cosmética natural. Se añade a la pasta de dientes para que tenga propiedades espumantes, es opcional.)

Método de elaboración:

Primero vamos a poner el agua a hervir con el jengibre fresco. Cuando rompa a hervir añadimos el tomillo y el romero. Mantenemos en ebullición durante 5 minutos, con la olla tapada para que no se pierdan los componentes volátiles de las plantas. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Una vez fría, filtramos y añadimos la glicerina vegetal y el bicarbonato sódico. Agitamos hasta la completa disolución del bicarbonato.

La función de la glicerina vegetal es mantener la humedad en la pasta de dientes y que así no se seque demasiado rápido y el bicarbonato sódico ayudará a blanquear la dentadura. Pero no hay que usar el bicarbonato en exceso, por su acción abrasiva lesiona el esmalte dental, así que usaremos sólo 1 gramo.

Los que queráis que vuestra pasta de dientes haga espuma es el momento de añadirle los 3 gramos de Decyl glucoside. Tenéis que agitar con cuidado para no generar espuma. A continuación, en un tarro pesamos 30 gramos de arcilla blanca y sobre ella vamos añadiendo poco a poco la mezcla formada con anterioridad, removiendo bien hasta que se forma una pasta. Obtenida la pasta, añadiremos los aceites esenciales. Y ya está lista para envasar!

Yo tengo estos tubos para pastas de dientes o pomadas que mantienen durante más tiempo la pasta de dientes, ya que al no tener contacto apenas el interior con el oxígeno, tarda más tiempo en secarse. Pero también podéis envasarla en un tarrito de conservas previamente esterilizado.

Esta pasta de dientes además de ser blanqueadora, nos ayudará a tratar caries y encías inflamadas gracias a las propiedades antisépticas del tomillo, antiinflamatorias del romero y analgésicas del jengibre. ¡Y todo de una forma muy natural!

 

5 Usos del bicarbonato de sodio que te dejarán de piedra

Los mejores usos del bicarbonato de sodio

Todos tenemos en casa el típico bote de bicarbonato que usamos para que los bizcochos queden esponjosos, o cuando tenemos una gastroenteritis y debemos hacernos un suero casero. Si crees que el bicarbonato sólo vale para esto, tienes que seguir leyendo: es un exfoliante increíblemente eficaz, puedes añadirlo a la lavadora para lavar tu ropa blanca y también, usado con precaución, blanquea tu dentadura!

Te contamos algunos de los mejores usos para el bicarbonato de sodio, aunque si investigas un poco, seguro que encuentras muchos más:

1. EXFOLIANTE FACIAL:

En una vaso, mezclas 1 parte de agua x 3 de bicarbonato y  lo aplicas realizando masajes circulares en el rostro, evitando la zona del contorno de ojos. Aclara luego bien e hidrata tu piel con tu crema hidratante o nutritiva. Todas las células muertas de tu piel desaparecerán y conseguirás una suavidad extraordinaria. Puedes hacerlo una vez cada dos semanas.

2. LIMPIEZA A FONDO DEL CABELLO:

Pon una cucharadita de bicarbonato en tu mano, humedécela hasta conseguir una pasta espesa y masajea con ella tu cuero cabelludo. Déjalo en el cabello durante unos cinco minutos y luego aclara bien. Después usa tu champú habitual. Notarás el pelo con más vigor y más limpio.

3. ALIVIO DE IRRITACIONES:

En una taza de agua pon una cucharadita de bicarbonato.  Luego, humedecer la piel con un algodón y aplicar con toquecitos. Evita siempre el contacto con el contorno de los ojos. Es ideal para después del afeitado!

4. DESODORANTE NATURAL:

El bicarbonato de sodio es un ingrediente ideal para neutralizar los malos olores. Puedes aplicarlo en pasta en las axilas o diluido en agua, como exfoliante, para eliminar el surco de color que aparece a veces en esta parte del cuerpo. En este caso, es conveniente aplicarlo dos veces al día haciendo suaves masajes circulares.

5. BLANQUEAR DIENTES Y COMBATIR EL MAL ALIENTO:

Mezcla un poco de bicarbonato de sodio con agua y una pizca de sal y posteriormente utiliza la pasta resultante para cepillar tus dientes y eliminar las manchas. Otra buena idea es hacer gárgaras de agua con bicarbonato de sodio para combatir el problema de mal aliento. Probad esta mezcla sencilla, en el siguiente post os dejaré una receta de una pasta de dientes natural, blanqueadora y antiséptica. Veréis que fácil es!!